La verdad es que aún después de haberle dado al botón de publicar me cuesta creer que este título, que se me antojaba tan apropiado en un principio, pueda definir algo a lo que realmente, a la luz de lo enormemente complejo y dilatado que fue el paso de la “Alquimia” a la Química Moderna, se llegó por múltiples caminos, de la mano de decenas de animosos científicos.Tanto es así que después de pensarlo un rato he decidido dejarlo como estaba, pagando el precio de esta explicación, ya que en realidad habiendo como hubo tantos pasos que propiciaron este salto cualitativo, bien está que yo destaque al menos uno de ellos, uno que juzgo importante. Y digo importante.

Importante porque el descubrimiento de la Electrólisis vino de la mano de un descubrimiento abrumadóramente mayor y más relevante, la “Batería Electrica”. Cierto es, que cuando en el año 1800 el físico italiano Alessandro Volta (1745-1827) halló que dos metales (separados por soluciones capaces de conducir una carga eléctrica) podían disponerse de modo que una nueva carga se crease tan pronto como la vieja se alejase a lo largo de un alambre conductor inventando así la “Pila”, él mismo era docto en los descubrimientos que hicieran otros antes que él acerca de la electricidad. Los antiguos griegos, hallaron que el ámbar, al frotarlo, adquiere el poder de atraer objetos ligeros, lo que seguramente le dio su nombre (del griego ήλεκτρον elektron, cuyo significado es ámbar).

Siglos después del glorioso imperio griego del saber, en el año 1600, el físico inglés William Gilbert (1540-1603) pudo demostrar que hay otros materiales, además del ámbar, que adquieren estas propiedades que el llamó “eléctricas”. Más tarde, el químico francés Charles François de Cisternay du Fay (1698-1739) descubrió en 1733 la existencia de dos tipos de carga “eléctrica”, la “vitrea” originada por la fricción del vidrio, y la “resinosa” del ámbar, fue el quien apunto que las cargas del mismo tipo se repelían y las cargas opuestas se atraían. Benjamín Franklin (1706-90), que fue el primer gran científico norteamericano, fue quien sugirió en 1740 la existencia de un solo flujo eléctrico y dio a las cargas de Cisternay du Fay el nombre que ahora tienen, “carga negativa” la del ámbar y “carga positiva” la del vidrio aunque en sentido inverso a como las conocemos hoy día. Pero hasta Volta, el hombre no había sido capaz de generar una “Corriente Eléctrica”.

La corriente eléctrica de Volta se mantenía gracias a la reacción química que implicaba a los dos metales y a la solución intermedia empleados en el experimento. Este trabajo fue la primera indicación clara de que las reacciones químicas tenían algo que ver con la electricidad, una sugerencia que no fue totalmente desarrollada hasta el siglo siguiente. Si una reacción química puede producir una corriente eléctrica, no parecía demasiado descabellado el suponer que una corriente eléctrica podría implicar lo contrario y provocar una reacción química.

Solamente seis semanas después después de que Alessandro Volta escribiera su trabajo, dos químicos ingleses, William Nicholson (1753-1815) y Anthony Carlisle (1768-1840), demostraron la acción contraria. Hicieron pasar una corriente eléctrica a través del agua y hallaron que empezaban a aparecer burbujas de gas en las varillas de metal conductoras que habían introducido en el agua. El gas que aparecía en una varilla era hidrógeno y el que aparecía en la otra, oxígeno. En efecto, Nicholson y Carlisle habían descompuesto el agua en hidrógeno y oxígeno; tal descomposición por una corriente eléctrica se llama electrólisis.

Y he aquí el por qué del título. Gracias a la electrólisis la química y sus estudiosos obtuvieron una herramienta fundamental para el descubrimiento de elementos que no hubieran podido aislarse de otra manera y, de paso, ayudarse a demostrar la validez de la “teoría atómica” y entrar así de lleno en los salones de la química moderna.

A un químico inglés, Humphry Davy (1778-1829), se le ocurrió que lo que no podía separarse por compuestos químicos podría ser forzado por el extraño poder de la corriente eléctrica, que lograba escindir la molécula de agua con facilidad cuando los compuestos químicos resultaban totalmente ineficaces.

La idea era buena. El 6 de octubre de 1807, Davy hizo pasar una corriente a través de potasa fundida (carbonato potásico) y liberó pequeños glóbulos de un metal que inmediatamente llamó potasio. Una semana después, Davy aisló sodio del carbonato sódico, un elemento un poco menos activo que el potasio. En 1808, utilizando una modificación del método sugerido por el químico sueco Jons Jakob Berzelius (1779 – 1848), Davy aisló varios metales de sus óxidos: magnesio de la magnesia, estroncio de la estroncianita, bario de la baritina y calcio de la cal.

Los resultados obtenidos por Davy en sus experimentos fueron notablemente ampliados por su ayudante, Michael Faraday (1791-1867), quien trabajando en electroquímica, introdujo una serie de términos que se utilizan todavía en la actualidad. Fue, por ejemplo, quien propuso el nombre de electrólisis para la ruptura de moléculas por una corriente eléctrica. A sugerencia del erudito inglés William Whewell (1794-1866), Faraday llamó electrolitos a los compuestos o soluciones capaces de transportar una corriente eléctrica. Las placas o varillas de metal introducidas en la sustancia fundida o solución recibieron el nombre de electrodos; el electrodo que llevaba una carga positiva era el ánodo, el que llevaba una carga negativa era el cátodo.La corriente eléctrica era transportada a través del material fundido o la solución por entidades que Faraday denominó iones (de la palabra griega que significa «viajero»). Los iones que viajaban al ánodo eran aniones; los que viajaban al cátodo eran cationes.

Todo esto y mucho más, que Isaac Asimov explica con tan acertadísima sencillez en su ensayo “Breve Historia de la Química” algunos de cuyos párrafos cito en este artículo, Manuel Díaz (@fqmanuel), a quien haremos asiduo de este Blog, lo trae a nosotros de un modo tan sencillo que al verlo parece mentira que descubrirlo haya sido obra de tan sesudos pensadores. He aquí el video: