Y menos mal por que si no los alumnos y alumnas de la guardería dirigida por Amanda Kitts se lo pensarían muy mucho antes de cometer alguna trastada.
Esta norteamericana sufrió un accidente de tráfico en 2006 que tuvo como resultado la amputación de su brazo izquierdo. Tras años de investigación, estudios y pruebas, finalmente pudo estrenar un Brazo Biónico hecho a medida, que con el tiempo ha aprendido a manejar como si fuera propio.

A la vista presenta textura plástica, como de latex, debajo hay tres motores y un complicado sistema electrónico que interpreta las señales nerviosas que el cerebro envía al antiguo brazo, como si lo tuviera, y acciona en consecuencia los movimientos del brazo artificial, gracias a unos sensores que reciben los impulsos desde la parte anterior y posterior de la base del hombro y la axila.
La prótesis ha sido desarrollada por DEKA Research & Development y The Rehabilitation Institute of Chicago. Todo un ejemplo de superación y de la verdadera utilidad de las máquinas al servicio del Hombre.